| 1) ¿Cómo considera o define usted a la tarea de maquillar?: ¿Un arte, una artesanía, un servicio y/o un medio de vida? La tarea de maquillar tiene que ver con las tres cosas, y depende de que parte del maquillaje desarrollemos. El contacto con la labor artística hace que seamos artesanos brindando un servicio, que si sabemos como hacerlo y nos dedicamos a ello también puede ser nuestro medio de vida. Lo importante en ello son las ganas que pongamos, el tiempo que le dediquemos a capacitarnos y la pasión con la que realicemos la tarea. 2) ¿Disfruta usted de esta actividad? ¿Porque y cuándo? Esta actividad permite conectar lo creativo de uno mismo con la técnica y el conocimiento adquirido, permitiendo que uno pueda disfrutar de los cambios que logra en un rostro con un simple maquillaje correctivo o un maquillaje artístico. En el disfrute está la clave del éxito. Disfrutar de lo que uno hace se vuelve la mejor paga cuando vivimos de ello. Yo disfruto mucho de poder trabajar no solo con la gente común que viene a mi salón o atiendo a modo particular, sino también el poder conocer artistas y modelos a partir de mi trabajo en producciones de moda. Un trabajo que también me permite estar en contínua investigación y agiornamiento a fin de poder estar a la altura de los cambios de la moda que plasmamos en las presentaciones de las marcas y en las gráficas que hacemos para revistas, medios, etc. Disfruto poniendo a prueba mi capacidad técnica y artística en cada trabajo y con cada cliente, porque al lograrlo la satisfacción personal es algo muy bueno. 3) ¿Encuentra en un recuerdo de su infancia algún dato o hecho en donde ya se vislumbrara este camino? De niño siempre fui observador de las mujeres, crecí en un mundo femenino rodeado de abuelas, tías y mi madre, debido a que los maridos trabajaban, y compartí mucho con mi abuela quien me hizo aprender a disfrutar del cine, de la televisión, y como era una mujer muy hábil para las manualidades fue quien me empezó a transmitir nociones de pintura, de colores, de poder jugar divertirme y hacer cosas. Creo que fueron las bases de mi carrera y que me impulsaron a seguirme engrudando de pinturas y admirando a las grandes mujeres que veía en la pantalla y a mi alrededor. 4) ¿Qué situaciones le disgustan en este trabajo y cómo cree que podrían subsanarse? Lo difícil de este trabajo es encontrar capacitación cuando uno está en el interior del país. Los medios donde trabajar y poder hacer lo que uno sabe dependen de lo que uno se mueva y las puertas que golpee, teniendo en cuenta también cierta dosis de suerte en ello. Pero realmente lo difícil es poder aprender en serio, en lugares donde la excelencia y la técnica tengan que ver con la cuota que uno paga. Creo que esto podría subsanarse pudiendo hacer también estos intercambios técnicos en otros sitios del país y teniendo una relación de control y/o supervisión con las escuelas que dictan cursos de nuestra área. 5) ¿Qué consejos le daría a una persona que está decidida a emprender esta tarea? Que se capacite antes que nada, para saber no sólo de técnicas y teorías, sino también de piel y productos, y más allá de lo que incorpore como conocimiento adquirido que se permita crear, que juegue, que se divierta y que desarrolle eso que no se puede transmitir en ningún curso o escuela y que tiene que ver con la visión. Mucha gente aprende las mismas técnicas y teorías, pero pocos de ellos tienen la visión como para saber llevarla adelante y darse cuenta de que es lo mejor para cada rostro, para cada caso y para cada persona, y la visión hay que permitirse desarrollarla porque eso hace que uno crezca profesionalmente y se diferencie de los demás. 6) ¿Qué consejos nos daría a todos los maquilladores que estamos en actividad? Como consejo me remitiría al punto anterior. 7) ¿A quiénes les quiere agradecer en su formación y evolución y por qué? En mi formación, mas allá de los lugares donde estudié y me capacité, debo agradecerles a mis colegas con quienes he trabajado y a mis alumnos, porque con cada uno de ellos he aprendido siempre, de un modo u otro, uno siempre aprende a hacer las cosas de un modo diferente y tal vez mejor del que lo venía haciendo, y también aprende cuando ve una forma incorrecta de hacer las cosas, que sabe que no va a repetir, por eso cada uno de ellos me ha ayudado siempre a crecer profesionalmente. Debería también agradecerles a quienes confían en mi para cada trabajo o producción, que por suerte son muchos. 8) ¿Cómo encuentra a nuestro país en este rubro en relación con América Latina y los países del Primer Mundo? Yo tuve la suerte de empezar mis estudios en Milán, Italia, y haberme formado en una escuela terciaria donde durante 3 años se estudiaba para poder ser profesional en esto. Y al venir a la argentina luego de ello me sorprendí por ver que aquí con mucho esfuerzo personal y a pesar de no tener profesionalizada la carrera se forman maquilladores excelentes. De hecho muchos caracterizadores están trabajando fuera en producciones de otros países, y en muchas pasarelas del mundo me he encontrado con colegas argentinos. Creo que lo que nos falta es saber explotar el campo que tenemos para expresarnos y mostrar lo que sabemos hacer. Que tenemos que sentir y saber que somos profesionales en esto y creérnoslo primero, para que así los demás respeten nuestra profesión y la valoren. En los premios OSCAR, por ejemplo, hay una categoría que tiene que ver con el maquillaje, aquí en nuestro país si no es por una empresa del rubro o una agrupación de colegas no existe forma meritoria de celebrar la excelencia del maquillador. 9) ¿Cree que los argentinos somos capaces de crecer? Todos somos capaces de crecer en la medida que el deseo y nuestro sueño tengan que ver con ese crecimiento 10) ¿Qué acción/s considera que deberíamos encarar como Asociación en bien de los maquilladores? Seguir existiendo primero que nada, llevando adelante los puntos que se plantean en el estatuto. Seguir incentivando el crecimiento profesional por medio de estos intercambios técnicos, que me gustaría también pudiéramos compartir en otros lugares del país, no solo Buenos Aires. Y para que esto sea posible, empezar abriendo centros en otras ciudades donde los maquilladores puedan tomar contacto con la asociación. |